Cuantas veces habremos soñado conocer a nuestros “idolos”, estar cerca a ellos o simplemente conformarnos con seguir su carrera, coleccionar sus discos o fotos, pero alguna vez nos habremos puesto a pensar que ellos son seres humanos de carne y hueso como nosostros…que son personas normales que recibieron un don especial que los hicieron distintos, ellos lloran, rien, tienen familia, que pueden tener un mal momento como lo tenemos todos, en conclusiòn son gente de carne y hueso, tan normales como cualquiera…

 La gente que no ha tenido la suerte que nosotros tuvimos de verlos, conocerlos, y hasta ser amigo de muchos de ellos, puede tener conceptos distorcionados de los artistas, entre los que conocimos comprobe que aquellos inalcanzables idolos, son seres humanos como tu, como yo…

 En 1982 converse con Palito Ortega, al que volvi a ver en los 90s, hablando con el descubri su cercania con el Peru a traves de Chabuca Granda, quien le inculcó las grandezas de nuestro pais, hombre preocupado por el destino de su querida Argentina, comprobé que ese cantante que interpretó alegres temas en los 60s era una persona con una inmensa preocupación por lo social, otro gran tipo es Leo dan, con el que entablamos una amistad más profunda, viajamos, hablamos y sobretodo conocimos su gran sentido del humor, rara vez serio o molesto, Leo encontró en la palabra del señor, el equilibrio y la paz que muchos buscamos, recuerdo en Tacna, como Leo intenta curarme un fuerte resfrío, con imposición de manos…llegando a Lima sentí una notoria mejoría….Phil Collins parecía un tipo inaccesible e inalcanzable, pero lo conocimos, estrechamos su mano y comprobe que era tan normal como cualquiera, lo mismo que Gustavo Cerati, Carlos Santana, Los hermanos Gibb entre otros.

 Conozco a la mayoría de artistas peruanos, compartí con ellos muchas giras, con otros una amistad muy profunda, guardamos secretos y anecdotas, lamentablemente algunos piensan que el artista es un ser que solo tiene que cantar, algunas veces sonrien frente al público, sin que nadie sepa que problema puedan tener en su vida diaria, un artista puede tener un mal momento, puede deprimirse, el artista llora solo, es un ser humano como cualquiera, y si la gran Eva Ayllón tuvo un desliz con lo que ella más quiere (su publico), hay que entenderla, ya pidió disculpas, reconoció su mal momento; somos crueles con los nuestros, cuando los extranjeros hacen lo que quieren, nadie critica ni dice nada, muchos amigos han salido a cantar con problemas gravisimos, y nadie sabía nada, una vez un cantante peruano sufrió la perdida de un ser querido y siguió adelante, como dice la vieja frase “La función tiene que continuar”, o lo que nuestros abuelos decían ante las adversidades “La procesión va por dentro”…, me dió rabia leer comentarios en  facebook y twitter dandole de alma a Eva, con insultos de todo calibre , echando a tierra en segundos una admirable carrera por un error que cualquier humano puede tener, lo malo de las redes es que personajes anonimos despachan sus complejos de todo tipo, sin importar de quien se trate…los grandes se equivocan y Eva Ayllón es grande, una artista de carne y hueso.

 

 

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