Era el artista esperado, el que suena en las radios y todos lo quieren ver, del que nadie habla mal, un predicador de la paz, sus canciones  llevan un toque de amor mezclado con sensualidad, además de ser un defensor a ultranza de lo natural, la ecología, la paz, Roberto Carlos reune todo lo que un artista desea, dueño de un carisma único y un aura que lo rodea que se percibe desde lejos…lamentablemente mi ilusión de ir al concierto por poco se pierde, salí de casa entre triste y orgulloso de ver a mi equipo(universitario) jugarsela como debe de ser en el campo de juego, había perdido con un gran equipo brasilero, y yo iba a ver a un embajador de la paz que era…brasilero, lo cierto que al llegar al monumental ví un espectáculo correcto, impecable con un Roberto Carlos de blanco iniciar un show retrasado a propósito por disposiciones de la empresa para que el publico tuviera un traslado masivo al escenario, no habían revendedores ni vehículos cerca al recinto y esto hizo que todos caminaran una larga distancia para llegar al monumental, logicamente la mayoría de espectadores eran de 30 años para arriba y esto hizo que el recorrido y el ingreso sea lento….

Me ubique en un lugar estratégico, lleno platinum, lleno supervip, yo estaba en vip, delante de las preferencias , platea y tribunas que lucían casi llenas, es decir en medio de los espectadores, para mi el sitio perfecto para disfrutar del show que empezó con un tema que recordaba sus mejores momentos dentro de sus 50 años de carrera…el saludo respectivo y empezó “Que será de ti” cantado de manera suave y hasta susurrante, acompañado de un coro natural hecho por el público, luego una ochentera “Cama y mesa”, inmediatamente vino un acústico de “Detalles” en español y portugues, para recordar inicios de los ochenta “Desahogo”, y luego su clásico de 1978 dedicado a su recientemente desaparecida mamá “Lady Laura”, la emoción estaba en su máximo nivel, cambiando el ritmo con “Mujer pequeña” y volviendo al romance con “Propuesta” y recordando su participación en San Remo con el gato está triste y azul (Un gato en la oscuridad), siguiendo “Cabalgata”cantada en portugues, combinada con el tributo a Carlos Gardel con “El dia que me quieras”, previa presentación de la banda completa,  “Si el amor se va” y “La distancia” antecedieron a un mix de tres canciones sesenteras de sus inicios, donde destacó “Enamorada de un amigo mio”, el monumental estalla cuando canta “Amigo” de 1978 y Jesuscristo con la gente de pie y acompañando con palmas…se acercaba el final se despide , pero regresa con “Amada amante”, que fué la canción más cantada de la noche, y finalizó con “Un millón de amigos” en un cierre a lo grande…faltaron mas de veinte temas posibles de tocar, pero el maestro escogió lo justo y la gente se fué contenta y Roberto Carlos también, logrando más amigos a su larga lista de admiradores y fans.

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